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Cañon de Colorado en Arizona (Estados Unidos)

Edición: 30/05/2017

Cañon de Colorado Millones de viajeros llegan cada año al norte de Arizona, en los Estados Unidos, para recibir el incomparable impacto que produce visualmente el Gran Cañón de Colorado. Correspondiente al Parque Nacional del Gran Cañón y considerado Patrimonio de la Humanidad desde 1979, este accidente geológico fue construido durante miles de años por la erosión de las aguas del Río Colorado y es uno de los puntos turísticos más importantes del continente americano.

Cañones, quebradas y fisuras talladas en las rocas, mesetas y torres componen un laberinto que invita a diversas actividades y atracciones. Con asombrosas dimensiones que van desde los 29 kilómetros de ancho hasta los 446 de largo, el Gran Cañón del Colorado también está a cargo de las reservas indígenas Havasupai y Hualapai.

Su parte más visitada es el South Rim (Borde Sur), ya que ofrece las mejores vistas panorámicas y supone cierta facilidad en el acceso. Para arribar a este sector existen dos caminos: casi dos horas desde Flagstaff o alrededor de cinco horas si la procedencia es Las Vegas. La otra variante radica en utilizar la línea de Ferrocarriles Gran Cañón, que funciona a vapor. Allí, la Grand Canyon Village brinda interesantes opciones en lo que refiere a hotelería, gastronomía, museos, librerías, recuerdos y charlas con guías. En tanto, el North Rim generalmente es elegido por los amantes de la soledad y de los lugares donde, si bien se siente la afluencia del turismo, reina la paz por sobre todo.

Una de las excursiones típicas consiste en descender a pie -o en mula- desde el South Rim hasta la base del cañón. Dura aproximadamente dos días y significa un espectáculo realmente maravilloso para los caminantes. Entre lo menos tradicional, los expertos recomiendan conocer los sitios poco frecuentados del Gran Cañón. Algunas ideas al respecto: realizar el tour hacia la puesta del sol, visitar las ruinas indias prehistóricas y la fortaleza de origen mormón, el Puente del Arco Iris (hecho de roca por la madre naturaleza, cruza una barranca) y los bosques de cactus.

Quienes cuenten con tiempo no pueden dejar de transitar el Camino del Desierto (Desert View Drive), un recorrido en automóvil o bus ideal para contemplar la magia y las increíbles imágenes que regala este majestuoso fenómeno natural. Por último, es bueno saber que el Gran Cañón permite a los turistas bañarse en sus cascadas, descubrir sus míticas cavernas, acampar, viajar en balsa y hasta hacer rafting en el Río Colorado, características que -además de contribuir con su merecida excelente reputación- lo convierten en un destino absolutamente completo.

Autor foto

Kevin Connors morguefile.com